Deming menciona a su vez,
lo que podría considerarse una serie de obstáculos o casos de menos
categoría que pueden llegar a darse dentro de una empresa y que de
algún u otro modo pueden llegar a repercutir en lo que sería la
calidad. Dichos obstáculos serían:
•
Descuidar la
planificación a largo plazo.
Muchas veces las empresas
olvidan planificar a largo plazo los proyectos que están llevando a
cabo y solo se enfocan en lo que tienen en el momento y en los
resultados próximos, creyendo que dichos resultados bastarán para
seguir llevándolo a flote en vez de estudiar factores que determinen
sus resultados al cabo de un mayor plazo de tiempo para tomar las
medidas pertinentes a tiempo.
•Confiar
solamente en la tecnología para resolver problemas.
Es un error pensar que,
gracias a la automatización por medio de las nuevas maquinarias, la
industria se transformará. Si bien las máquinas son capaces de
llevar a cabo diversas tareas con gran precisión, siempre será
necesario la mano de obra humana.
•Buscar
ejemplos que seguir en lugar de desarrollar soluciones.
Para mejorar la calidad
se puede trasladar a diferentes problemas circunstancias, sin
embargo, sea cual sea el ejemplo e independientemente de los
resultados que éste haya tenido, jamás podrá garantizarse el éxito
a que si, en cambio, se desarrollan soluciones propias para los
problemas propios de la empresa.
•Excusas
tal como «nuestros problemas son diferentes».
Muchas empresas se enfrascan en la excusa de que sus problemas no se parecen en absoluto
al de ninguna otra compañía lo cual puede traer consecuencias al
tratarse de problemas con la calidad de sus productos o servicios,
por ejemplo.
•Una
escuela obsoleta que creía que la habilidad de gestión se puede
enseñar en la clase.
Un gran problema es
considerar que un profesional recién graduado de la universidad está
preparado para ocupar grandes puestos con grandes responsabilidades.
Esto no implica que un profesional recién graduado no esté
capacitado para nada, sino que éste no goza de la experiencia
laboral suficiente como para desenvolverse del mejor modo tal como lo
haría un profesional de amplia experiencia tras muchos años de
servicio.
•Confianza
en el departamento de control de calidad en lugar de en los gestores,
supervisores, gerentes de compras y trabajadores.
Un problema común de las
empresas es ceder a sus departamentos de calidad todo lo relacionado
a los problemas de calidad, valga la redundancia, sin tomar en cuenta
a los restantes departamentos y sin tener en cuenta la gran
importancia que tiene que estos sectores participen en el
mejoramiento de la calidad, ya sea aportando ideas o buscando a raíz
los problemas que se estén presentando para darle la solución más
adecuada.
•Culpar
a los trabajadores que solamente son responsables del 15% de los
errores, mientras el sistema deseado por los gerentes es responsable
del 85% de las consecuencias indeseadas.
Creer que que no
existirán problemas si los empleados cumplen con las actividades que
se le han impuesto al pie de la letra es un gran problema debido a
que, realmente, los problemas suelen surgir de malas planificaciones
por parte de la gerencia.
•Confiar
en la inspección de calidad en lugar de mejorar la calidad del
producto.
Enfocarse en mejorar
SOLAMENTE la calidad de los procesos y de la inspección y control de
calidad no es un factor positivo para la empresa. Si bien, debe
dársele importancia a estos puntos, es también necesario que la
empresa busque maneras de mejorar de forma constante y continua el
diseño y la calidad de sus productos en si.
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